Según la Organización Mundial de la Salud, 1 de cada 7 personas del mundo padece migrañas. Si nos referimos concretamente a las migrañas oculares, aunque hasta hace poco tiempo se consideraban dolencias que afectaban principalmente a adultos mayores de 30 años, en la actualidad se sabe que son una patología que puede aparecer en cualquier momento vital.

¿Qué es la migraña ocular?

La migraña ocular u oftálmica se trata de la cefalea primaria más típica. Algunos de los síntomas de la migraña ocular más reconocibles consisten en un dolor pulsátil que cursa en la zona de las sienes, alrededor del ojo o en la parte anterior de la cabeza. En lo relativo a la causa de las jaquecas o migrañas oculares, existen diferentes teorías, aunque la que se encuentra ampliamente consensuada y aceptada por la OMS es que tienen un fuerte origen genético. Además de nuestra predisposición genética, su causa principal se halla en una vasodilatación de los vasos sanguíneos, además de otros factores como el estrés o ansiedad, los cambios atmosféricos, la falta de sueño o un cambio repentino en nuestros hábitos diarios.

¿Cómo se ve cuando aparece la migraña ocular?

Los dolores en forma de pulsos o palpitaciones frecuentemente van precedidos de una anomalía en la visión denominada aura. Esta aura puede presentarse de maneras diversas, como por ejemplo mediante la aparición de miodesopsias o “moscas volantes oculares”, líneas en zigzag, zonas borrosas en nuestro campo de visión e incluso en los casos más graves cortos episodios de ceguera. Estas molestias hacen que muchas de las personas que las sufren encuentren alivio al permanecer en una habitación oscura y en silencio en medio de un episodio de migraña o jaqueca ocular.

Además de estos problemas asociados a la visión, las migrañas oculares pueden ir acompañadas de otros síntomas tales como irritabilidad, náuseas o vómitos y sensación de hormigueo, además de, por supuesto, los fuertes dolores de cabeza focalizados que ya se han mencionado.

migraña oftálmica

¿Cuánto dura la migraña ocular?

Las crisis de jaquecas oftálmicas son de durabilidad variable, oscilando desde las 8 horas hasta los 3 días. Esto dependerá de la gravedad e intensidad de la migraña.

Diferencia entre la cefalea tensional y la migraña

No todos los dolores de cabeza se tratan de migrañas. La cefalea tensional se trata de un dolor intenso pero transitorio en las sienes o en la parte posterior de la cabeza. Normalmente dura menos de 48 horas y se debe a la contracción muscular del cuello a causa de malas posturas, por lo que el paciente experimentará también tirantez en el cuello, nuca y hombros.

Por otra parte, la migraña produce los anteriormente mencionados dolores pulsantes concentrados en una zona específica de la cabeza, a veces precedidos de anomalías en la visión y, por supuesto, con una duración generalmente mayor a la de las cefaleas tensionales.

Tipos de migrañas oculares:

1. Migraña con aura

Se trata de la migraña más frecuente. El aura es un síntoma previo que pone sobre aviso del dolor de cabeza que se avecina. Las migrañas con aura cursan con anomalías o distorsiones visuales, que producen un efecto parecido al ver a través de un vidrio roto.

2. Migraña sin aura

Estas migrañas oculares se diferencian de las anteriores en que el dolor de cabeza hace acto de presencia sin sintomatología previa, sino que aparece directamente como una jaqueca.

3. Migraña retiniana

Es la menos frecuente de las tres, y también la que más puede llegar a asustar al paciente en sus primeras apariciones, ya que se caracteriza por la pérdida momentánea tanto total como parcial de visión.

¿Cómo curar la migraña ocular?

El primer paso que hay que dar es que un médico determine el tipo de migraña que se sufre y que, en función de esta, recete el tratamiento más adecuado para el paciente.

Mientras que para algunos pacientes un tratamiento a base de antiinflamatorios podría ser suficiente, otros puede que necesiten de tratamientos más específicos, como los triptanes. También existe la medicación preventiva, dirigida a aquellos pacientes que sufren de estas migrañas muy frecuentemente. Esta medicación actúa antes de que ocurra el episodio de migraña, y no cuando esta se presenta.

Es importante recordar la importancia de no automedicarse, así como de hacer un uso apropiado de los medicamentos que se receten, pues de no ser así pueden llegar a aparecer indeseados efectos secundarios.