El aumento de la esperanza de vida en los países desarrollados ha supuesto el envejecimiento generalizado de la población. La enfermedad de Alzheimer (EA) afecta a más de un 20% de la población mayor de 80 años, lo que la convierte en la demencia más frecuente en edad avanzada. Más de 22 millones de personas en el mundo padecen la enfermedad y se calcula que en tres décadas esta cifra se duplicará, pudiendo convertirse en un grave problema de salud pública. Te explicamos en qué consiste el Alzheimer, cómo detectarla y cómo prevenirla.

¿Qué es el alzhéimer?

La enfermedad de Alzheimer o alzhéimer es un trastorno neurodegenerativo que provoca un deterioro cognitivo y conductual cuyo avance es progresivo y se manifiesta en la edad adulta, sobre todo en la vejez. La EA produce cambios neuropatológicos que implican la pérdida de sinapsis y neuronas que se muestran clínicamente como alteraciones cognitivas. Suele durar una media aproximada de 10-12 años, aunque esto puede variar dependiendo del paciente.

Principales síntomas del alzhéimer

Los síntomas del alzhéimer más comunes consisten en:

  • Pérdida de memoria (remota, inmediata, verbal y visual).
  • Alteraciones de la conducta y del estado de ánimo.
  • Desorientación espacial y dificultades en el lenguaje.

El enfermo llega a no reconocer a sus familiares y a necesitar asistencia en habilidades básicas para cualquier individuo como el cuidado personal o la movilidad.

Causas del alzhéimer

La etiología de esta enfermedad es aún desconocida. El alzhéimer puede ser de tipo familiar, si hay antecedentes, o esporádico, si no los hay. Se conoce que en torno a un 10% de los casos de la enfermedad de alzhéimer es hereditaria y que el gen de la enfermedad se localiza en el brazo largo del cromosoma 21.

Fases del alzhéimer

La enfermedad se puede clasificar en tres etapas según la intensidad y el impacto de los síntomas del alzhéimer. En su fase inicial o temprana, el paciente conserva bastante independencia y solo precisa de cierta ayuda para realizar las tareas más complejas. Suele pasar inadvertida porque los signos se relacionan con meros despistes o faltas de organización.

En su fase intermedia, con sintomatología de gravedad moderada, el avance de la enfermedad comienza a limitar la vida diaria: olvidan los nombres de personas u objetos, se encuentran desubicados en el hogar, tienen dificultades para comunicarse y sufren alteraciones en su comportamiento. El enfermo pasa a necesitar la supervisión de un cuidador para llevar a cabo tareas cotidianas.

Por último, en la fase terminal, la enfermedad se sitúa en un estado muy avanzado en el que el enfermo es totalmente dependiente. La memoria está muy afectada y la persona padece un estado de inactividad.

fases alzheimer

¿Cómo cuidar a un enfermo de alzhéimer?

La EA representa un problema social y emocional para millones de familias. Por eso es importante que la atención a los pacientes vaya acompañada de información y apoyo a los familiares. Una de las consideraciones principales es que los cuidadores deben promover la autonomía del enfermo y adaptar el entorno a él. Los expertos subrayan la necesidad de mantener una actitud que les haga sentir dignos y respetados, minimizar su nivel de estrés y evitar los enfrentamientos. Además, el paciente debe tener rutinas estables, sencillas y seguras.

¿Cómo prevenir el alzhéimer?

Actualmente no existe ninguna actuación médica que pueda detener o prevenir el alzhéimer. Sin embargo, sí se observan algunos factores de riesgo como los antecedentes de traumatismo craneal, presión arterial elevada prolongada en el tiempo, pertenecer al género femenino puesto que las mujeres generalmente viven más o la existencia de un historial médico de demencia en la familia. Algunos estudios apuntan a que el ejercicio físico podría contribuir a prevenir la demencia, aunque no existe la suficiente evidencia científica.

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Tratamiento para el Alzheimer

La EA es una enfermedad que en la actualidad no tiene cura. Los procedimientos para combatirla se centran en disminuir el avance de los síntomas y aliviar los problemas de comportamiento y confusión. Algunas vitaminas como la B6, la B12 y el ácido fólico ayudan a mantener el funcionamiento cognitivo. También existen fármacos anticolinesterásicos que mejoran la conducta y la calidad de vida de los pacientes. En los últimos años se han ido desarrollando tratamientos prometedores, pero es crucial realizar un diagnóstico precoz para poder practicar ensayos clínicos y observar su eficacia desde las fases iniciales. Por todo esto, es importante destacar el papel de la familia y la necesidad de invertir en investigación y recursos para luchar contra el alzhéimer.

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