En mayo se conmemora el Día Internacional del Celíaco. Según la Federación de Asociaciones de Celíacos de España, uno de cada 200 o 300 nacidos vivos en nuestro país puede padecer la enfermedad celíaca (EA). Además, aunque afecta a menos de un 1% de la población, no está diagnosticada en el 90% de quienes la padecen. Te enseñamos a entender esta patología y cómo tratarla.

¿Qué es la celiaquía?

La celiaquía es una enfermedad autoinmune, crónica y sistémica. Para abordar de forma sencilla una definición de la enfermedad celíaca, podemos decir que consiste en una intolerancia permanente al gluten que se muestra en individuos genéticamente predispuestos y que se caracteriza por una malabsorción de nutrientes y una reacción inflamatoria en la mucosa intestinal.

El gluten, por su parte, es un concepto genérico que hace referencia a proteínas insolubles en el agua que se encuentran en algunos cereales como el trigo, la cebada y el centeno. Estas proteínas tienen una fracción tóxica para el celíaco que afecta a las vellosidades del intestino delgado, que son una especie de filamentos cubiertos por células con capacidad de absorción.

Síntomas de padecer celiaquía

La celiaquía se manifiesta de formas muy heterogéneas. Cerca del 20% de los pacientes padecen lo que se conoce como "celiaquía muda" o asintomática, que hace referencia a aquellos enfermos que no presentan síntomas o lo hacen de forma puntual y aislada. Sin embargo, entre los síntomas más frecuentes podemos encontrar:

  • Náuseas y vómitos
  • Diarrea
  • Distensión abdominal
  • Pérdida de peso y apetito
  • Fatiga
  • Anemia
  • Dolores abdominales
  • Alteraciones en el estado de ánimo

¿A qué edad aparece la celiaquía?

La celiaquía es la enfermedad crónica intestinal que aparece con más frecuencia en niños. Por lo que se recomienda acudir al pediatra ante la presencia de estos síntomas, aunque también puede manifestarse a cualquier edad. Si bien su forma clásica se presenta sobre todo durante la infancia, en la mayoría de los demás casos se diagnostica en adultos. Existen hipótesis que apuntan a que el incremento de esta y otras enfermedades autoinmunes puede deberse a la actual disminución de enfermedades infecciosas, puesto que una infección en edad temprana puede regular la inmunidad en el niño evitando el desarrollo de patologías autoinmunes. Por otro lado, el avance de los métodos diagnósticos ha ayudado también a la detección precoz de la enfermedad, incluso en fases asintomáticas.

niño celiaco

¿Se tiene mayor probabilidad de padecer celiaquía por genética?

Sí, la enfermedad celíaca tiene una base genética y un importante componente hereditario. Ello no significa que todas las personas con riesgo genético vayan a desarrollar la enfermedad. Una situación sobrevenida como un parto, una infección viral, una intervención quirúrgica u otra circunstancia estresante podría desencadenar la respuesta inflamatoria.

Grados de lesión intestinal por celiaquía

Los especialistas sostienen que la celiaquía no tiene grados, es decir, no hay un paciente más celíaco que otro. No obstante, se puede catalogar el grado de lesión intestinal mediante la denominada clasificación Marsh. Esta es la escala resumida de lesiones ordenada de menor a mayor gravedad:

  • Grado I: Es el más usual en adultos celíacos, aunque no siempre es compatible con la enfermedad. La arquitectura de las vellosidades intestinales no está alterada pero el número de linfocitos intraepiteliales es superior.

  • Grado II: Se presenta un infiltrado inflamatorio crónico en la submucosa e hiperplasia de criptas.

  • Grado III: La estructura de las vellosidades está afectada. Se divide a su vez en tres subgrupos según el grado de atrofia de estas.

¿Cómo se trata la celiaquía?

El principal y más importante tratamiento para la enfermedad celíaca es el seguimiento de una dieta completamente exenta de gluten, que deberá prolongarse durante toda la vida, incluso después de que los síntomas remitan o desaparezcan.

Según la situación clínica del paciente, pueden llevarse a cabo otras medidas como la "vitaminoterapia" o la eliminación del consumo de otros alimentos como la leche y sus derivados. Por la dificultad que supone mantener una dieta tan estricta, también se hace relevante el apoyo familiar y, en ocasiones, la ayuda especializada de un psicólogo.

¿Cuándo acudir al médico?

Como hemos señalado, por desgracia la celiaquía no se diagnostica en la mayoría de los casos. La buena noticia es que la información sobre la enfermedad es cada vez mayor y, por tanto, la sospecha de padecerla es más habitual. Los familiares de primer grado de los celíacos tienen más opciones de desarrollar la enfermedad, por lo que la realización de una prueba genética podría ayudarles a descartar o confirmar la presencia de este trastorno. Otras señales, como la sintomatología específica, deben ser tenidas en cuenta y es recomendable consultar siempre el origen con el médico o especialista.

Bibliografía
  • López García, E. P. (2017). LA ENFERMEDAD DEL SIGLO XXI. CELIAQUÍA EN EL NIÑO. RevistaEnfermeríaCyL, 9(1), 46-53.
  • Novo, G., Garfia, C., Quirós, A., Asensio, J., Zancada, G., Barrio Gutierrez, S., ... & Solís-Herruzo, J. A. (2007). Prevalencia de la enfermedad celiaca en donantes de sangre de la Comunidad de Madrid. Revista española de enfermedades digestivas, 99(6), 337-342.
  • Pisano, R., & Weitz, J. C. (2011). Clasificación de Marsh. Gastroenterol Latinoam, 22(3), 268-270.
  • Rodríguez Montealegre, Á., Celada, P., Bastida, S., & Sánchez-Muniz, F. J. (2018). Acerca de la enfermedad celiaca. Breve historia de la celiaquía. Journal of Negative and No Positive Results, 3(12), 980-997.
  • Valdés Landaburo, R., & Sánchez Pérez, F. (2002). Celiaquía: nuevos rostros de una antigua enfermedad. Medicentro Electrónica, 6(2).