¿Qué es la autoestima?

La autoestima es un concepto muy popular en psicología y desarrollo personal. La autoestima se refiere a la relación que una persona tiene consigo misma. El concepto de la autoestima se relaciona con otros conceptos como la autoeficacia o el autoconcepto.

Podemos decir que una persona con una autoestima alta tiene una valoración positiva sobre sí misma en general, y que una persona con una baja autoestima tiene una opinión negativa de sí misma en general.

Es decir, las personas con una autoestima sana tenderán a percibirse como personas valiosas, buenas y eficientes, asociarán características positivas con su imagen mental de sí mismas. Y las personas con problemas de autoestima tenderán a fijarse más en sus errores, sus faltas o sus defectos, tenderán a verse como menos valiosas que otras personas.

Síntomas de la autoestima baja

Estos son los síntomas de baja autoestima más comunes:

1. Timidez e inseguridad

2. Tolerar conductas de maltrato o no defenderse ante situaciones abusivas

3. Maltratar o despreciar a otras personas (como vía para sentir superioridad antes los demás)

4. Dificultad para decir que no

5. Vivir con miedo constante a equivocarse o cometer errores

6. No parar de pensar en errores del pasado

7. Buscar la valoración de los demás de manera compulsiva

8. Exagerar los errores propios

9. Idealizar a otras personas o fijarse solo en sus aciertos

10. Sufrir por compararse con otras personas

Causas de una baja autoestima

Las causas más frecuentes de una baja autoestima:

● Infancia con una educación muy autoritaria

● Maltrato psicológico por parte de otras personas

● Haber sufrido bullying

● Eventos traumáticos

● Situaciones de humillación pública

Consecuencias de una baja autoestima

Las personas con una baja autoestima son más proclives a sufrir todo tipo de problemas:

1. Ansiedad:

Cuando una persona tiene baja autoestima, tiende a poner mucha más atención en sus errores y en sus defectos. A darle vueltas a situaciones negativas del pasado y entrar en rumiación, quedarse atrapadas en pensamientos en bucle sobre cosas malas que han hecho, haciendo que la mayor parte del tiempo sientan culpabilidad por situaciones por las que no eran totalmente responsables.

También tendrán más tendencia a pensar en el futuro y en las cosas malas que pueden pasarles, o en los futuros errores que podrían cometer. Pueden empezar a evitar situaciones y actividades, por el miedo a equivocarse, el miedo a cometer errores delante de otras personas.

Las personas con baja autoestima suelen ser muy perfeccionistas, en un intento por compensar su baja percepción de sí mismas. Evalúan los resultados de sus acciones desde un criterio demasiado duro, por lo que casi siempre se sentirán insatisfechas, aunque se hayan esforzado mucho.

2. Fobia social:

Los problemas de confianza pueden llevar a desarrollar fobia social o todo tipo de problemas de ansiedad en diferentes situaciones. Por ejemplo, la persona con baja autoestima tenderá a pensar que las demás personas también tienen una valoración negativa de ella, por lo que sentirá mucho miedo de decepcionar a los demás o cometer errores en público.

La falta de confianza y seguridad en uno mismo limitará nuestras oportunidades, pues tenderemos a arriesgarnos menos o de a alejarnos de situaciones que nos den miedo o nos incomoden, por el miedo a fracasar, a hacer el ridículo, etc.

3. Dependencia emocional y maltrato psicológico:

Las personas que sufren de una autoestima baja pueden tener más tendencia a ser manipuladas por personas perversas, que se quieran aprovechar de ellas o busquen construir relaciones de dominación. Cuando una persona con baja autoestima es maltratada psicológicamente por otra, es mucho más probable que se auto-culpe por los abusos y que no confronte al agresor.

Esto se observa frecuentemente entre mujeres víctimas de maltrato, pues sus agresores se aprovechan de sus vulnerabilidades para hacerlas sentir culpables constantemente, hacerlas sentir débiles, pequeñitas, y hacerles pensar que no serán capaces de sobrevivir sin el maltratador, que no merecen ser amadas, etc.

El principal problema es que las personas con una baja autoestima encuentran mucha dificultad en decir que NO y marcar límites claros ante otras personas, porque tienden a valorar más la opinión de los demás que la propia.

4. Adicciones:

La baja autoestima es un elemento común en el origen de los problemas de adicción. Al soportar tanto sufrimiento psicológico, esas personas serán más proclives al uso y abuso de sustancias, de drogas como el alcohol, el cannabis u otras, como una vía de escape para sus problemas emocionales, una forma de tapar el dolor.

El abuso de drogas es una respuesta frecuente para intentar tapar la inseguridad, reflejar una imagen más positiva delante de ciertas personas, así como olvidar temporalmente las emociones desagradables del día a día.

baja autoestima

¿Por qué se origina la baja autoestima?

La autoestima depende de la percepción que una persona tenga de sí misma (autoconcepto) y de los pensamientos que pueda tener sobre sí misma.

La baja autoestima depende de los recuerdos y de la historia personal. Si alguien mira atrás y solo ve fracasos, errores o situaciones dolorosas, eso condicionará su percepción general de sí misma. Pero esto es falso, es una ilusión. La baja autoestima se origina al darle demasiada importancia a los recuerdos negativos, y a darle muy poca importancia a los recuerdos positivos.

Una persona con una alta autoestima, al contrario, tenderá a poner más atención en los sucesos positivos de su pasado.

Para entender esto, es importante hablar del “locus de control”. Es un concepto psicológico que explica las percepciones sobre nuestras acciones y sus consecuencias, y que es muy importante para comprender cómo funcionan los problemas de autoestima.

Hay dos tipos de locus de control:

1. Locus de control interno: cuando la persona se ve responsable de los sucesos

2. Locus de control externo: cuando la persona tiende a desplazar la responsabilidad de los eventos a otras personas, colectivos o factores externos (mis padres, el gobierno, la suerte, etc).

Una persona que tenga baja autoestima tenderá a ver sus éxitos con un locus de control externo. Pensará a menudo que sus éxitos no son suyos, sino que simplemente ha tenido suerte, y que lo ha conseguido solo gracias a los favores de otras personas.

Sin embargo, antes situaciones negativas, la persona tenderá a tener un locus de control interno, dando por sentado que todas las cosas malas que le pasan son culpa suya de una forma o de otra.

¿Qué hacer para subir la autoestima?

¿Cómo tener más autoestima? ¿Cómo superar la baja autoestima? ¿Cómo recuperar la autoestima? Pues bien, para subir la autoestima, es muy importante entender nuestros procesos de pensamiento y nuestras valoraciones generales sobre nosotros mismos, así como nuestro locus de control para las diferentes situaciones.

A continuación, hablamos de algunos ejercicios para trabajar la autoestima:

Ejercicios clave para trabajar la baja autoestima:

1. Reconocer nuestro papel en las cosas buenas que nos pasan. Recordarnos a nosotros mismos que hemos conseguido muchas cosas en la vida. No siempre es fácil, casi nunca lo es, y a pesar de los desafíos hemos conseguido dominar muchos temporales. Valorar nuestros esfuerzos y cómo hemos contribuido.

2. No responsabilizarnos por todo lo malo que pasa. Reflexionar sobre las situaciones que nos hacen sentir culpabilidad y recordarnos que no podemos ser responsables de todo, es imposible. Necesitamos entender que, a veces, por mucho que nos esforcemos, siempre es posible que las cosas terminen saliendo mal. No podemos controlar el clima, ni al gobierno, ni la economía, ni las acciones de otras personas. A veces, simplemente, tenemos “mala suerte”, y no debemos martirizarnos constantemente.

3. Alejarnos de las personas que no nos valoran. Ante personas que nos tratan mal, que no valoran nuestros esfuerzos, que nos minimizan o nos maltratan psicológicamente, la mejor opción es el contacto cero, poner distancia con esas personas y pasar más tiempo con las que sí nos valoran, con las que nos hacen sentir queridos de verdad.

4. Centrarnos en nuestro "autocuidado". Permitirnos disfrutar de pequeños (y grandes) placeres, recompensarnos por nuestros esfuerzos, darnos los descansos que necesitemos, y repetirnos “me lo merezco”.

Además de estas pautas generales, la mayor recomendación es pedir ayuda a un psicólogo y empezar a trabajar nuestra autoestima en terapia. La terapia para la autoestima es muy común en psicoterapia, por las ramificaciones que puede tener en otros muchos tipos de problemas psicológicos.

¿Cómo subir la autoestima a alguien?

La mejor forma de subir la autoestima a otras personas es ayudarles a fijarse en sus talentos, en sus habilidades. Felicitarles a menudo por las cosas buenas que hacen, darles las gracias por lo que nos aportan, hacerles sentirse queridas. Y cuando ocurran cosas malas o cometan errores, ayudarles a poner las cosas en perspectiva, recordarles que no todo es culpa suya, y animarles a que aprendan de sus errores para no repetirlos tan a menudo en el futuro.

Bibliografía
  • Enamórate de ti: El valor imprescindible de la autoestima (Walter Riso)
  • La asertividad: expresión de una sana autoestima (Olga Castanyer)
  • Guía práctica para tener una sana autoestima (David Gómez)