El corazón es el órgano principal de nuestro aparato circulatorio. Es una bomba impulsora de sangre que funciona a través de un ciclo cardíaco formado por una fase de relajación (diástole) seguida de una fase de contracción (sístole). En ocasiones, el ritmo del corazón puede ser irregular. Te enseñamos a entender las arritmias cardíacas para identificar cuándo podrían ser preocupantes.

¿Qué es la arritmia cardíaca?

La arritmia cardíaca implica una anormalidad en el origen, en la regularidad o en la secuencia de la generación del impulso eléctrico que ocurre en el corazón. Es decir, es una alteración en la frecuencia de contracciones y relajaciones del corazón.

Síntomas de la arritmia

A menudo, las arritmias no provocan ningún tipo de síntoma. No obstante, los signos más comunes que pueden aparecer son:

- Latidos acelerados, lentos o irregulares (palpitaciones)

- Dolor en el tórax

- Desmayos, mareos y vértigos

- Dificultad para respirar

- Sudoración

- Ansiedad

arritmia por ansiedad

Causas arritmia cardíaca

Las causas de las arritmias son muy variadas, así como su gravedad. Algunas de ellas desaparecen por sí solas o erradicando el motivo que las ocasiona, mientras que otras pueden persistir y afectar de manera importante a nuestra salud. Los factores principales que pueden provocar un ritmo cardíaco irregular son:

-Presión arterial alta

- Alto consumo de alcohol, cafeína y sustancias nocivas

- Tabaquismo

- Diabetes

- Factores genéticos

- Ataques cardíacos

- Arterias obstruidas por enfermedad coronaria

- Enfermedades de la tiroides

- Algunos medicamentos

Otras circunstancias como el estrés o la infección por COVID-19 también pueden producir arritmias.

Tipos de arritmia cardíaca

Las arritmias se clasifican, según la frecuencia cardíaca, en dos grandes categorías:

  • Las arritmias rápidas o "Taquiarritmias".
  • Las arritmias lentas o "Bradiarritmias".

El corazón de un individuo sano en estado de reposo normal suele latir entre 60 y 100 veces por minuto, aunque las personas que realizan un alto nivel de actividad física o que toman determinados medicamentos pueden ver disminuida su frecuencia cardíaca por debajo de esa cifra.

Otra clasificación las divide en:

  • Arritmias ventriculares: aquellas que provienen de las cavidades inferiores del corazón.
  • Arritmias supraventriculares: también denominadas arritmias auriculares o atriales, que son originadas por encima de las cavidades inferiores y que, en general, no son tan graves como las ventriculares.

Entre las principales arritmias se incluyen:

1. Fibrilación auricular: es el tipo más frecuente. Se caracteriza por un ritmo rápido e irregular. Supone una de las causas más habituales de accidentes cerebrovasculares, sobre todo en personas de edad avanzada.

2. Taquicardia supraventricular: la frecuencia es regular pero elevada, con aproximadamente 150-250 latidos por minutos. Es más común en bebés y gente joven.

3. Aleteo auricular o "flutter": se produce cuando las aurículas laten muy rápido, provocando que los ventrículos latan de forma ineficiente.

4. Fibrilación ventricular: es la peor de las arritmias. El paciente debe ser desfibrilado con urgencia. El corazón se encuentra en un estado de "tremor" que, de no detenerse, ocasionaría la muerte.

¿Cuándo es preocupante una arritmia?

Muchos tipos de arritmias son benignas y la mayoría se pueden curar. Sin embargo, las palpitaciones muy aceleradas, las que causan desmayos o la falta de latidos son signos que hay que poner en conocimiento de un especialista.

También debes tener en cuenta si el origen de la arritmia es hereditario, ya que, aunque no son muy comunes, pueden ser bastante graves. Por otro lado, quien sufre algún tipo de enfermedad cardíaca se sitúa dentro de los grupos de riesgo, por lo que debe comunicar a su médico cualquier tipo de síntoma con celeridad.

¿Cómo se cura la arritmia?

El tratamiento de las arritmias a través de fármacos exige un profundo conocimiento del mecanismo desencadenante y su repercusión clínica, además de un análisis de los posibles efectos y alteraciones que pueda ocasionar.

Entre las técnicas no farmacológicas para tratar las arritmias se encuentran la ablación por radiofrecuencia, la "cardioversión", el desfibrilador automático implantable y el marcapasos. Existen métodos muy confiables para diagnosticarlas, como el electrocardiograma y el monitoreo de Holter, ambos muy útiles y fáciles de realizar. Por otro lado, un estilo de vida saludable ayuda a prevenir las arritmias y las cardiopatías en general.

¿Cuándo acudir al cardiólogo?

Si te preocupa la velocidad de tu ritmo cardíaco y no se trata de una situación concreta producida por el estrés o el nerviosismo, puede ser buena idea que acudas a realizar un chequeo con el cardiólogo. Es importante que consultes con tu médico si sientes palpitaciones, latidos muy rápidos o lentos o algún tipo de mareo o desvanecimiento.

Por último, el dolor repentino en cuello, pecho o brazos o la debilidad y la falta de aliento son indicadores de que debes recibir atención médica de forma inmediata.

Bibliografía
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