¿Qué es el impétigo?

El impétigo contagioso es una infección superficial de la piel producida por bacterias. Suele producirse por erosiones o pequeñas heridas en la piel, que al romperse, permiten que las bacterias habituales de la piel puedan entrar en ella. Se contagia por contacto directo, a través de objetos o por autoinoculación.

¿Qué causa el impétigo?

Los gérmenes que lo producen son dos bacterias llamadas Staphylococcus aureus y Streptococcus pyogenes. Es más habitual en los países tropicales y subtropicales o durante los meses de calor. Predisponen a la infección la temperatura elevada, la humedad ambiental, el hacinamiento, una higiene deficiente o la existencia de enfermedades previas de la piel como la dermatitis atópica.

Síntomas de impétigo

El impétigo es una infección cutánea que se presenta como pequeñas ampollas o costras. Inicialmente se ve como una mancha o granito rojo que se transforma en una ampolla y que se rompe dejando una costra. No suele acompañarse de fiebre y a veces los ganglios de la zona pueden aumentar de tamaño. Afecta sobre todo a superficies expuestas, y es especialmente frecuente el impétigo facial (sobre todo alrededor de los orificios de la nariz y la boca) y las extremidades.

El impétigo es muy contagioso y puede extenderse a otras zonas del cuerpo, sobre todo si el niño las toca o se rasca, y también puede contagiarse a otras personas. Por lo que si se sospecha de contagio por impétigo o aparece una reacción o lesión en la piel se recomienda acudir a un dermatólogo.

impetigo-facial

Tipos de impétigo

Existen dos variantes: el impétigo ampolloso y el no ampolloso. EL 70% de todos los casos de impétigo suelen ser del tipo no ampolloso.

No ampolloso

En el impétigo no ampolloso es la forma más común de impétigo. El agente causal más frecuente es el Stahylococcus aureus. Aparecen unos granitos o pápulas rojas, que luego se convierten en pústulas y/o vesículas de pequeño tamaño de contenido acuoso. Estas vesículas se rompen y confluyen dando lugar a costras que suelen adquirir una coloración amarillenta, la llamada “costra melicérica” por su color similar a la miel. Habitualmente la persona mantiene buen estado general y está afebril, aunque pueden aparecer pequeños ganglios regionales. En los casos causados por Streptocococcus pyogenes puede aparecer también fiebre.

Ampolloso

El impétigo ampolloso se produce siempre por Staphylococcus aureus, por cepas productoras de toxinas. Se caracteriza por la aparición de vesículas y ampollas rellenas de líquido de hasta 2 cm de diámetro. La ampolla se rompe con facilidad dejando la piel roja, con aspecto "exudativo", que se cubre por una costra fina. El impétigo ampolloso aparece sobre piel sana y generalmente no se acompaña de ganglios inflamados regionales.

El impétigo en bebés, niños y adultos

El impétigo es la infección cutánea de la piel de origen bacteriano más frecuente en niños, sobre todo entre los 2 a 5 años, disminuyendo drásticamente tras los 14 años. El impétigo es raro en adultos. Generalmente la mayoría de estos trastornos son leves y se resuelven sin dejar cicatriz. En caso de que se deba a un streptotococo muy rara vez podría producirse una complicación renal al cabo de 3-6 semanas de la aparición de las lesiones cutáneas llamada glomerulonefritis.

Diagnóstico del impétigo

Se basa en el aspecto de las lesiones, y en general no requiere estudios microbiológicos. Sin embargo, cuando no responde al tratamiento se recomienda realizar un cultivo del contenido de las lesiones o de su superficie.

Tratamiento para el impétigo

Las formas localizadas se tratan con antibiótico tópico durante 7 a 10 días. Las cremas para el impétigo más utilizadas son la mupirocina y el ácido fusídico. Puede necesitarse antibiótico oral en las formas más extensas, si existen síntomas generales como la fiebre, en zonas difíciles de tratar o si no ha sido efectiva la crema antibiótica.

Se recomienda mantener una buena higiene lavando las lesiones con agua y retirando las costras. Se puede usar jabones antisépticos que contengan clorhexidina o povidona iodada. Lo ideal es recortar las uñas.

Sin tratamiento puede haber una tendencia a que cure espontáneamente, pero si lo dejamos evolucionar puede dar lugar a infecciones de la piel más graves como ectima o celulitis, o complicaciones como la linfangitis o bacteriemia (presencia de bacterias en la sangre).

Cómo prevenir el impétigo

Es fundamental mantener una buena higiene. Cuando nos hagamos una herida lavarla bien con agua y jabón y aplicar después un antiséptico como la cloherxidina. Extremar la higiene personal en los afectados. Se recomienda evitar la asistencia del centro escolar hasta que las lesiones estén curadas para evitar contagios.

¿Cuándo acudir al pediatra por impétigo?

Cuando aparecen síntomas compatibles con impétigo debemos consultar con el pediatra para instaurar un tratamiento adecuado. Si tras 48-72 horas de tratamiento no existe mejora, o aparece empeoramiento con extensión de las lesiones, mayor enrojecimiento o calor en la zona, o fiebre o decaimiento, hay que reconsultar para descartar posibles complicaciones.

Esperamos haber aclarado todas tus dudas acerca del impétigo. Si necesitas una cita médica online, en DoctorGO uno de nuestros pediatras o especialistas te atenderán en menos de 2 minutos y sin tener que salir de casa.

Bibliografía
  • Lucas Laguna R, Feito Rodríguez M. Dermatología Pediátrica 2022. En Cursos de formación.
  • Continuum 2022. [en línea] [consultado el 31.05.2022]. Disponible en http://continuum.aeped.es
  • Enfermedades bacterianas de la piel. Pediatr Integral 2021; XXV (3): 140 – 145