¿Qué es la cistittis?

El término cistitis hace referencia a la inflamación de la vejiga, habitualmente causada por una infección urinaria. Es un trastorno bastante frecuente que presentan sobre todo las mujeres y, aunque suele ser tratado de forma rápida y eficaz, puede resultar muy incómodo y paralizante en nuestro día a día. Además, su incidencia aumenta en verano. Para evitar su desarrollo durante las vacaciones, te invitamos a conocer en qué consiste y cómo prevenirla.

Síntomas de la cistitis

Los síntomas más habituales de la cistitis son:

  • Necesidad constante y urgente de orinar
  • Sensación de picor o ardor al orinar
  • Miccionar en pequeñas cantidades
  • Orina turbia
  • En casos de gran infección, hematuria (sangre en la orina)
  • Molestias pélvicas
  • Dolor al mantener relaciones sexuales
  • Fiebre baja

Causas de la cistitis

La causa más frecuente de la cistitis es la infección urinaria, aunque puede haber otros orígenes no infecciosos. La bacteria que normalmente produce la infección es la Escherichia coli (E. coli). Cuando no está producida por una infección, puede presentarse como una reacción a determinados medicamentos, a la radioterapia y a algunos productos de higiene femenina. También puede manifestarse como complicación de otra enfermedad.

Tipos de cistitis

Se ha de distinguir en primer lugar entre cistitis infecciosa y no infecciosa. Dentro de las cistitis provocadas por infecciones, que son con diferencia las más usuales, encontramos:

1. Cistitis aguda

Se coloniza la infección en la orina de la vejiga (bacteriuria) y posteriormente se produce una respuesta inflamatoria vesical. Afecta a personas de cualquier edad, aunque sobre todo aparece en mujeres en edad fértil y ancianos de ambos sexos.

2. Cistitis intersticial

Es la inflamación crónica de la vejiga. Suele presentarse con mayor frecuencia en mujeres a partir de los 30 años. No existe una cura estándar establecida y los resultados dependen del caso concreto de cada paciente.

3. Cistitis recurrente

Se considera que una cistitis es recurrente cuando se presenta al menos dos veces en 6 meses o en tres ocasiones durante un año.

Tipos de pruebas para el diagnóstico de la cistitis

En muchos casos el diagnóstico de la cistitis es eminentemente clínico y puede realizarse observando los síntomas y analizando la historia del paciente o los posibles factores predisponentes. No obstante, se puede confirmar mediante el urocultivo (con una muestra de orina) y el estudio del sedimento de esta en busca de bacterias. También puede realizarse una cistoscopia, en la que el profesional sanitario inserta un pequeño tubo en la vejiga para visualizar las vías urinarias. En casos en los que no exista evidencia de infección, se pueden realizar pruebas de diagnóstico por imágenes como una radiografía o una ecografía para buscar el origen de la inflamación.

¿Por qué aumenta la cistitis en verano?

Durante la época estival, se dan situaciones que nos hacen más propensos a contraer algunas infecciones. Permanecer con el bañador mojado es un ejemplo de ello. La humedad, el calor y la falta de oxígeno son las mejores condiciones para que afloren las bacterias y hongos que producen la cistitis. Además, es una temporada en la que puede aumentar la frecuencia de relaciones sexuales, otro factor que favorece la aparición de esta infección.

¿Por qué la cistitis se produce más en mujeres?

La cistitis es mucho más recurrente en mujeres, y aún más en mujeres jóvenes sexualmente activas. Esto se debe a su propia anatomía, pues poseen una uretra más corta y las bacterias deben recorrer una distancia menor para alcanzar la vejiga.

Cistitis en el embarazo

La infección de las vías urinarias constituye una de las infecciones más frecuentes durante el embarazo. Se estima que entre un 1 y un 4% de las mujeres en este estado presentan cistitis aguda (porque la infección comienza de forma súbita). Esto es debido a los cambios anatómicos y fisiológicos que presentan las mujeres durante la gestación. Resulta de gran importancia atajar la infección lo antes posible para impedir complicaciones obstétricas. Otra cuestión importante es que a la hora de tratarla se debe tener en cuenta el daño que pueda ocasionar en el feto.

cistitis en el embarazo

Tratamiento para la cistitis

En el caso de la cistitis bacteriana, el tratamiento suele consistir en la toma de antibióticos como la amoxicilina o el trimetoprim con una duración que dependerá de la gravedad de los síntomas. Si la infección es provocada por un virus se utilizarán antivirales. Por otro lado, para combatir la cistitis no infecciosa habrá que atender a la causa secundaria concreta.

Recomendaciones para prevenir la cistitis

Para evitar las infecciones urinarias y sus molestias podemos seguir algunas sencillas recomendaciones y medidas higiénicas:

  • Beber agua abundantemente en tomas repartidas a lo largo del día
  • Mantener una higiene adecuada de la zona perianal, evitando el uso de jabones antisépticos y aerosoles en el área genital
  • Secarse de delante hacia atrás después de evacuar
  • Orinar antes y después de mantener relaciones sexuales
  • Ducharse en lugar de usar la bañera
  • Evitar prendas muy ajustadas y utilizar preferiblemente ropa de algodón
  • Alimentación sana, lavando convenientemente las verduras que se comen crudas
  • Consumir arándano rojo, pues implica una acción bactericida contra la E. coli

Esperamos que estas recomendaciones te sean útiles para evitar la cistitis. Recuerda que en DoctorGO cuentas con ginecólogos online que pueden atenderte en menos de 2 minutos estés donde estés.

También te puede interesar leer sobre vulvovaginitis en niñas.